
Balat y Fener
Los barrios judío y griego de la ciudad otomana, aún con las cuestas y las iglesias que aquello dejó.

- Construidobarrios desde el siglo XV
- BarrioFatih
Aquí no hay un monumento que se visite y se tache de la lista. Hay calles: casas de madera y de ladrillo apoyadas unas en otras, ropa tendida entre ventanas, y de pronto una iglesia ortodoxa o una sinagoga en medio.
El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla está en Fener y sigue en funcionamiento. El liceo griego, de ladrillo rojo, es el edificio que se ve de lejos desde el otro lado del Cuerno de Oro.
Es el barrio que más ha cambiado en diez años, entre cafés nuevos y obras. Mejor por la mañana, antes de que se llene.
Qué buscar
- El liceo griego de Fener, de ladrillo rojo, que se ve desde el otro lado del Cuerno de Oro.
- Las casas de Kiremit y Vodina, apoyadas en la cuesta y pintadas de colores que no combinan.
- La iglesia de San Esteban, a orillas del agua: entera de hierro fundido, hecha en Viena y traída en barco.
- Los cafés de las escaleras de Merdivenli Yokuş, que son la razón por la que el barrio cambió.
Mira alrededor en 360°

Antes de ir
- Por la mañana, antes de que se llene. Por la tarde las escaleras de colores son una cola para fotos.
- Es un barrio donde vive gente. Las casas de colores son casas, con personas en las ventanas.
- Dos horas a pie, sin prisa y con una parada para el té.
- Se combina bien con Kariye y con el teleférico de Eyüp el mismo día.

